Cundinamarca continúa su apuesta por el desarrollo rural y la participación ciudadana con una innovadora estrategia de rehabilitación vial que se implementará durante los próximos cuatro años. El departamento tiene como meta construir 1.200.000 metros cuadrados de placas huella en zonas rurales, un proyecto que será ejecutado a través de las Juntas de Acción Comunal (JAC) de los municipios.
Conectividad y desarrollo económico para las zonas rurales
Este ambicioso plan busca mejorar las vías terciarias, fundamentales para la conectividad rural y el crecimiento económico. Al priorizar la participación activa de las Juntas de Acción Comunal, se garantiza una ejecución eficiente y responsable, demostrando que involucrar a las comunidades en el desarrollo de sus territorios resulta en mejores resultados.
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La estrategia de Cundinamarca se enfoca en otorgar contratos a las JAC para adelantar obras menores, un modelo que ha demostrado ser más eficiente, sin pérdidas económicas para el departamento. Yesenia Herreño Bernal, gerente del Instituto de Infraestructura y Concesiones de Cundinamarca (ICCU), destacó que los proyectos presentados por los municipios están siendo evaluados, y aquellos que sean aprobados se inscribirán en el banco de proyectos, permitiendo la pronta ejecución de las obras.
Impacto significativo en la vida rural
El impacto de este plan será notable: la rehabilitación de las vías terciarias reducirá los tiempos de desplazamiento y mejorará el acceso a servicios básicos en las zonas rurales. Además, este proyecto impulsará la productividad agrícola y fortalecerá las cadenas de valor locales, promoviendo un desarrollo económico sostenible en la región.
La construcción de placas huella se perfila como una inversión crucial para el futuro de Cundinamarca, conectando comunidades, mejorando la calidad de vida de los habitantes rurales y fomentando un desarrollo integral y sostenible. Este enfoque, que empodera a las JAC en la gestión de obras menores, refleja una visión de progreso en la que la comunidad tiene un rol fundamental.
Participación ciudadana y eficiencia en la ejecución
“La colaboración con las Juntas de Acción Comunal no solo beneficia a Cundinamarca, sino que también fomenta un sentido de responsabilidad y pertenencia en las comunidades, asegurando que las obras se realicen con mayor cuidado y eficiencia,” resaltó Yesenia Herreño Bernal, del ICCU.
Con esta estrategia, Cundinamarca reafirma su liderazgo en el desarrollo rural, estableciendo las bases para un crecimiento sostenible y un futuro próspero para todos sus habitantes.
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